Poza Rica, Ver.- La salud del alcalde Fernando “El Pulpo” Remes se encuentra en estado delicado, pues actualmente permanece internado debido a un problema pulmonar. Fuentes del gobierno municipal informaron que, hasta la noche del miércoles, el edil continuaba recibiendo atención médica, lo que ha generado incertidumbre sobre el rumbo de su administración.
Mientras tanto, el municipio enfrenta una crisis de gobernabilidad. La mayoría del cabildo rechazó la aprobación de los gastos correspondientes a los últimos meses, debido a presuntas irregularidades y la falta de transparencia en el manejo de los recursos municipales.
Regidores y síndico han expresado su preocupación por la opacidad con la que se han manejado los fondos, lo que ha derivado en una serie de cuestionamientos sobre la administración de Fernando Remes.
Desde el inicio de su gestión, el alcalde ha sido señalado por presuntos actos de corrupción en conjunto con la tesorera Luz Karina Hernández Andrés. De acuerdo con diversas fuentes, ambos habrían participado en un desfalco indiscriminado de las arcas municipales, permitiendo el desvío de recursos a través de contratos irregulares y sobreprecios en diversas obras públicas.
Uno de los puntos más cuestionados es su relación con empresas como Discricar, encargada del manejo de la basura, y SM Vial, que ha controlado los parquímetros por más de 17 años. Estas concesiones han sido señaladas como negocios millonarios de los cuales el alcalde habría recibido beneficios personales.
Asimismo, diversas organizaciones ciudadanas han denunciado que la falta de mantenimiento en la infraestructura urbana, el deterioro de servicios básicos y la ineficiencia en la recolección de residuos reflejan una administración desorganizada y centrada en intereses particulares.
A pesar de las múltiples denuncias y de las irregularidades detectadas, hasta el momento no se han iniciado procesos legales en contra del alcalde ni de su equipo cercano. Sin embargo, la creciente presión por parte de la ciudadanía y los miembros del cabildo podría derivar en investigaciones más profundas sobre el manejo de los recursos municipales.
Ante esta situación, ciudadanos y miembros del cabildo exigen una auditoría exhaustiva y mayor claridad en la gestión de los fondos públicos. La incertidumbre crece sobre el futuro del municipio bajo su mandato, mientras que la salud del edil genera dudas sobre quién tomará las riendas del gobierno municipal en caso de una eventual ausencia prolongada o incapacidad para gobernar.